por Gabriella Ibarra, Liber Oscher y José José Gimenez

Con gran emoción los cornistas venezolanos recibieron y disfrutaron de la presencia de la singular y muy querida Sarah Willis. En su primera visita al país, Sarah estuvo trabajando con los chicos del Sistema Nacional de Orquestas y como venezolana me complace enormemente saber que la Escuela Nacional de Corno en Venezuela se mantiene en pie, dedicada con amor y excelencia a la formación continua de las nuevas generaciones de cornistas. Con orgullo aplaudo de pie la labor de todos los talleristas y profesores, pero en especial reconozco y agradezco el esfuerzo de los maestros Liber Oscher y José José Gimenez quienes además nos han brindado una breve reseña de tal evento, gracias!
En el marco de las celebraciones por el 47 aniversario de El Sistema, Caracas recibe a una de las celebridades más reconocidas del mundo de la música clásica. Se trata de Sarah Willis, cornista de la Orquesta Filarmónica de Berlín, y una figura notable en el mundo del periodismo musical. En su canal de Youtube, recibe miles de vistas en el mundo entero gracias a sus Hangouts, un programa de entrevistas a personalidades del mundo de la música.
La noticia de la llegada de Sarah a Caracas tomó al Centro de Acción Social para la Música por sorpresa, noticia recibida con desbordante entusiasmo por su fanaticada de El Sistema: aquéllos quienes ya habían compartido con ella durante el evento "Encuentros" con Gustavo Dudamel en Los Ángeles, así como también aquellos que anhelaban conocerla en persona algún día.
Su visita tenía un objetivo especial: darles un regalo a la nueva generación de jóvenes cornistas de la Sinfónica Nacional Infantil de Venezuela, trabajando con ellos en dos jornadas enteras con clases individuales y grupales. Los chicos de la SNIV se nutrieron de información relevante sobre la técnica del corno, la interpretación de obras de repertorio solista y respuestas a todas las inquietudes sobre la carrera y sobre el manejo de los nervios, tema que Sarah manejó con especial delicadeza y empatía, revelando que ella en sus inicios también enfrentó duros desafíos en un mundo altamente competitivo y compartió estrategias de mucha utilidad para combatir la ansiedad en la ejecución.
Después le tocó el turno a los colegas de las orquestas profesionales. La Escuela Nacional de Cornos, con el patrocinio de la fundación Hilti, tuvo la oportunidad de brindar dos días de Masteclasses a jóvenes profesionales de las orquestas de El Sistema, que incluyó trabajo de repertorio solista, calentamiento, técnica y un seccional de la 3ra Sinfonía de Mahler, que sería interpretada el 18 de febrero con la Orquesta Sinfónica “Simón Bolívar” y la propia Sarah Willis en la sección de cornos.
Sarah posee una metodología de enseñanza simple, que permite enfocarse en lo esencial del buen tocar del instrumento. En su discurso pedagógico, Sarah menciona frecuentemente metáforas que ayudan eficazmente a entender el funcionamiento del sonido en la interpretación musical. Su forma de dar una clase maestra es muy bien guiada con dos ideas fundamentales: ataques perfectos siempre, y un hermoso sonido. Estas dos ideas guían el desarrollo de la clase en torno a la respiración, la embocadura, la postura, el canto, dinámicas , proyección de sonido, posición de las manos, creatividad en el uso de articulaciones y belleza en las ligaduras, y especialmente el registro grave del corno. En esta última categoría, escuchar a Sarah Willis es en sí una clase magistral de corno grave, y es por eso que le dedicó tiempo para tocar junto a todos los participantes de la semana. Se hicieron ensambles de cornos y los cornistas de la Sinfónica “Juan José Landaeta”, la Barroca “Simón Bolívar” y la Sinfónica “Simón Bolívar” subieron al escenario a tocar en uno de sus encores del concierto "Mozart y Mambo", un show memorable de un imaginario Mozart Cubano, que reedita el Rondó del concierto número 3 para convertirlo en un jolgorio caribeño, con pregones e improvisaciones con mucho swing. En su interpretación del Concierto 3 en Eb mayor mostró un primer movimiento regio, con un fraseo elegante y una Cadencia exquisitamente improvisada. Un segundo movimiento ligero y sutil y un tercer movimiento enérgico, con un sonido pulcro y un manejo gracioso y alegre de la escena.
El viaje de Sarah por Caracas culminó con su colaboración con la fila de cornos de la Orquesta Sinfónica “Simón Bolívar”, interpretando la tercera Sinfonía de Gustav Mahler, cuyo tema principal tiene a los cornos como protagonistas, cerrando con broche de oro la Celebración del 47 aniversario del Sistema. Los jóvenes cornistas de Caracas y el resto del país que se reunieron para conocer a su ídolo, quedaron más enamorados del corno y expectantes de un pronto regreso de esta maravillosa artista.
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