Un año antes de entrar en la Filarmónica de Berlin. Radek Baboräk fue entrevistado en The Horn Call. 

por Assja Metzger

(Traducido por Keith Eitzen y Karla Aranely González Barrajas) 

Radek Baborák (nacido en 1976 en Pardubice, República Checa) comenzó a tocar el corno a los ocho años de edad. Cuatro años después, ganó la competencia Concertino Praga. Durante los años siguientes, recibió el primer lugar en repetidas ocasiones en eventos tan prestigiosos como el Concurso de Música de la UNESCO y el Concurso Internacional de Música en Markneukirchen, Alemania. De 1989 a 1994, estudió corno en el Conservatorio de Música de Praga con Bedrich Tylsar (corno principal de la Filarmónica Checa), donde se graduó con honores. En 1995, fue galardonado con el Grammy Classic Award. Desde entonces, Baborák ha actuado como solista con orquestas destacadas, como la Filarmónica de Berlín, Mozarteum Orchestra Salzburg y la Filarmónica de Londres. Además de sus actividades con orquestas y festivales, es miembro del quinteto de maderas AFFLATUS. De 1998 a 2000, Baborák enseñó en la Fondazione Arturo Toscanini en Italia, sucediendo a Hermann Baumann. Esta entrevista tuvo lugar el 1° de febrero de 2001. 

AM: Muchos libros sobre educación musical aconsejan que los niños no deben tocar el corno hasta cumplir diez u once años de edad. Usted, sin embargo, comenzó a tocar el corno a la edad de ocho años. ¿Tocó otro instrumento antes del corno? ¿Cómo llegó a elegir el instrumento?

RB: Empecé a tocar la flauta dulce a los seis años y luego comencé a tocar el oboe y el piano. Sin embargo, el oboe resultó ser un instrumento demasiado caro, a diferencia de un corno que podía tomarse prestado de la escuela local de forma gratuita. ¡Así que el corno se convirtió en mi instrumento!

AM: ¿Cómo influyó su familia en la elección de su instrumento y su educación musical temprana?

RB: Mi padrastro, Karel Krenek, es cornista y me enseñó al principio. Pero toda mi familia está estrechamente relacionada con el campo de la música, especialmente la familia de mi madre, que es famosa en toda el área donde crecí. Todos ellos son activos en la dirección, por ejemplo, de bandas sinfónicas y big bands. Mi madre también toca el piano, mi hermana toca el oboe, su hija toca el corno ... sólo mi padre no era músico, el enseñaba matemáticas y física.

AM: ¿Recuerda su primera lección de corno? ¿Qué fue lo más difícil?

RB: Desafortunadamente, ya no recuerdo mi primera lección de corno. Recuerdo que la primera nota que aprendí a tocar fue mi'. (Risas). Si recuerdo que cuando toqué el Concierto Número 2 de Strauss, pensé: "No puedo hacer eso". Afortunadamente, ¡lo logré al final!

AM: Ahora que puede mirar hacia atrás y usar su experiencia para juzgar, ¿cuándo y cómo debe aprender un niño a tocar el corno?

RB: Bueno, no se puede generalizar ... He visto niños de seis años que ya están aprendiendo a tocar corno. Hoy en día, hay cornos hechos especialmente para niños. Además, hay profesores que solo enseñan a principiantes muy jóvenes y hacen un muy buen trabajo.

AM: Tocar el corno puede ser muy frustrante, que es parte de la razón por la cual no se considera adecuado para niños pequeños. ¿Disfrutó estudiar?

RB: No, no me gustaba practicar. (Risas) Preferí tocar en conjuntos, eso fue más divertido para mí.

AM: ¿Cómo era su vida diaria?

RB: Recibí una clase todos los días después de la escuela regular y la mayoría de ellos tenía además un ensayo de ensamble. Toqué el corno durante unas cuatro horas al día. Más tarde, a los catorce años, fui al Conservatorio de Música, que es como una escuela secundaria con un gran enfoque en la música. La música y especialmente el corno siempre han sido una gran parte de mi vida. A veces, hubiera preferido hacer otras cosas aparte de estudiar, cómo jugar fútbol o hockey (que era peligroso por el riesgo de dañar los dientes y, por lo tanto, afectar mi habilidad para tocar el corno). Pero luego, seguía practicando cuando era necesario o cuando mi madre me lo recordaba.

AM: ¿Cuánta influencia tuvieron sus maestros? ¿Qué técnicas utilizaron en sus clases y en qué se enfocaron?

RB: Me gustó mucho el hecho de que mi maestro me pidió que tocara espontáneamente. No soy una persona espontánea por naturaleza. Además, mi maestro nunca tocó durante mis lecciones, por lo que aprendí a tocar de forma independiente y a escucharme a mí mismo. A veces, los estudiantes se sienten inhibidos e inseguros por el gran sonido del maestro, porque creen que nunca podrán tocar tan bien.

AM: Lord Yehudi Menuhin dijo una vez que el éxito en la música es un 10% de talento, pero un 90% de práctica. ¿Está de acuerdo?

RB: No, no se puede decir eso. En mi opinión, uno debería dar el 100% de talento y estudio para tener éxito.

AM: En los últimos años, usted se ha convertido en un maestro y ha dado varias clases magistrales. ¿En qué se enfoca con los estudiantes? ¿Qué es importante para usted?

RB: Generalmente, para mí es importante que el cornista toque de forma natural, pensando en cómo quiere sonar y luego tratando de producir ese sonido. Más que nada, uno debe concentrar y analizar continuamente lo que está saliendo de la campana. También es importante practicar de manera efectiva. Algunos músicos estudian mucho, pero no correctamente. La clave para practicar es tocar despacio y tomarse su tiempo.

AM: Usted dijo una vez en una entrevista que alguna música era "sobre interpretada", por ejemplo, la fanfarria inicial del Concierto Número 1 de Strauss. Además, muchos ejecutantes de corno, especialmente los más jóvenes, se enfocan demasiado en pasajes técnicos en lugar de tratar de desarrollar un tono expresivo y cantado. ¿Se puede neutralizar éste efecto ya que tanto repertorio contemporáneo requiere virtuosismo técnico?

RB: Es cierto que muchas piezas están sobrevaluadas en su significado, especialmente la fanfarria en el Concierto Número 1. Uno debe ver las cosas de una manera más simple en lugar de asumir que todo es tan sofisticado. El ejecutante mismo siempre tiene la responsabilidad de la interpretación de la pieza. Incluso cuando se requiere mucha virtuosidad técnica, uno puede asegurarse de tocar musicalmente. Además, a menudo se pueden detectar paralelismos con épocas anteriores en la música del siglo XX (especialmente en Hindemith), donde se pueden encontrar la mayoría de los pasajes difíciles.

AM: ¿Qué tipo de música le gusta más?

RB: Bueno, me considero una persona tradicional, al menos en un sentido musical. No soy un gran admirador de estilos como el "Jazz Horn". Tampoco me gustan las piezas que fueron escritas al principio de una nueva época musical. Prefiero la música "madura" dentro de los periodos individuales, especialmente del Renacimiento. Aprecio mucho a Gabrieli y Bach, pero también a Beethoven y Bruckner o Richard Strauss, por ejemplo. Hindemith es para mí, de hecho, el compositor más significativo del siglo XX. Estoy pensando en composiciones como las Metamorfosis Sinfónicas o Die Frau ohne Schatten. Si uno no entiende esas piezas, ¿qué puede uno captar de la música contemporánea en general?

AM: ¿Qué hay de la música popular? ¿La escucha?

RB: Básicamente no. Si acaso, escucho Heavy Metal o algo así. Pero si estoy buscando entretenimiento, ¡escucho a Chopin!

AM: ¡Regresemos al corno! Hay cornistas que valoran la ejecución técnicamente correcta más que cualquier otra cosa. Por otro lado, hay personas como el famoso Arnold Jacobs que dijo “el análisis es parálisis". ¿Dónde se ve dentro de esas dos posiciones?

RB: Al final, creo que uno no debe centrarse demasiado en los problemas técnicos, sino en los asuntos estilísticos. No doy mucho por las instrucciones, como por ejemplo las marcas de metrónomo o las notas de los compositores. Intento leer entre líneas y capturar la filosofía o la energía detrás de la pieza. Para mí es importante que la música no parezca aburrida y que el público sienta que la música proviene del corazón.

AM: ¿Qué modelo de corno toca? Hace unos años, todos los cornistas de las orquestas alemanas debían tocar un corno de Alexander. ¿Esto sigue siendo un hecho?

RB: Sí, eso es correcto. Acabo de comprarme un nuevo corno, un Alexander 103. Antes de eso, tenía un Hoyer. En términos generales, me gustan los cornos de latón dorado. Pero el corno en sí mismo realmente no importa tanto. Siempre produciré mi propio sonido en cualquier tipo de instrumento y de eso se trata.

AM: ¿Prefiere con o sin laca?

RB: ¡Sin! Solía ​​tocar cornos con laca, pero el corno que toco actualmente no tiene laca y de hecho prefiero el sonido, es más cálido y suave.

AM: ¿Hay una "elección correcta" al comprar un corno?

RB: Hay que encontrar un corno que funcione bien para uno y ayude a producir el sonido o el estilo que desea. ¿Qué modelo es? realmente no importa.

AM: A muchos europeos les gusta tocar el lado en si-bemol del corno, mientras que muchos estadounidenses prefieren el lado en F. ¿Qué piensa de esta diferencia?

RB: Yo también comencé con un corno sencillo en Fa cuando era niño y aprendí a tocar con el corno en Fa hasta el la' y todo lo demás en si-bemol. Creo que es la mejor manera.

AM: ¿Qué técnicas utiliza para estudiar o calentar?

RB: Cuando comienzo a calentar, básicamente toco solo notas largas de 5 hasta 25 minutos. No toco escalas, prefiero concentrarme en piezas y extractos.

AM: ¿Alguna vez ha sufrido de pánico escénico y si es así, ¿qué hace al respeto?

RB: Realmente no siento miedo escénico, al menos no si estoy bien preparado. Ocasionalmente, me preocupa si las transiciones entre las secciones de la pieza funcionarán bien. Por supuesto, siempre hay un riesgo de fallar, pero como dije, realmente no me preocupo por eso, siempre y cuando me sienta lo suficientemente preparado.

AM: Obviamente, sus formas de manejar el corno le han ayudado a convertirse en un músico muy exitoso. A la edad de trece años ganó su primera competencia internacional, no mucho después vinieron otros. Cuando tenía dieciocho años, se convertía en el miembro más joven de la Filarmónica Checa. ¿Alguna vez sintió que se perdió de una infancia "normal"?

RB: Bueno, no realmente. No creo que tuviera que perderme muchas cosas durante mi infancia. Claro, hubo días en los que hubiera preferido salir y jugar, pero en cambio me quedé a practicar. Entonces, ¡fui a jugar después de practicar! Eso no me importaba mucho.

AM: ¿Qué tan importante es el éxito profesional para usted? ¿Qué tiene que estar dispuesto a sacrificar un músico por eso?

RB: No creo haber sacrificado mucho. El éxito es importante, pero uno debe recordar que no lo es todo en la vida.

AM: El director Eugene Ormandy dijo que un músico necesita "un corazón de fuego y una mente de hielo". ¿Está de acuerdo? ¿Qué prerrequisitos emocionales se necesitan como músico?

RB: En cierto sentido, no es necesario un conjunto específico de requisitos previos, diría yo. Bueno, uno ciertamente tiene que ser inteligente. Probablemente también sea mejor si uno no es demasiado emocional. Uno debería ser capaz de pensar más acerca de cómo uno toca y suena.

AM: A la edad de veinte años, se mudó a Alemania para vivir allí durante varios años y tocar como corno principal en la Filarmónica de Múnich. ¿Por qué se mudó a Alemania?

RB: En Alemania, un músico puede vivir del sueldo que recibe de una orquesta. Desafortunadamente, esto no es posible en la República Checa. La segunda razón para ir fue el director de la orquesta de la Filarmónica de Múnich, Sergiu Celibidache. Realmente quería tocar bajo su batuta. Lamentablemente, falleció una semana antes de llegar a Múnich. Al principio, estuve en Múnich solo, medio año después mi novia, ahora mi esposa, me acompañó.

AM: ¿Hay gente que admire?

RB: Sí, aprecio mucho a Hermann Baumann, por ejemplo. Una vez le escribí una carta y le pregunté si podía tocar para él. Desde entonces, me he reunido con él tres veces y me ha dado algunas ideas interesantes y valiosas. También tengo un colega de la Filarmónica Checa muy querido. Él es unos 40 años mayor que yo, pero somos buenos amigos y trabajamos bien juntos en términos musicales. También me ha estado dando sugerencias útiles y aspectos interesantes en qué pensar.

AM: A usted le gusta tocar música de cámara y recientemente se unió al quinteto de maderas AFFLATUS. ¿Sintió que necesitaba un equilibrio para sus deberes orquestales?

RB: No, esa no es la razón por la que me uní a ellos. Me gusta mucho tocar en una orquesta. Es solo que he estado tocando en quintetos de maderas y en otros conjuntos pequeños toda mi vida y no quiero perderlo. Todos los miembros del quinteto son amigos míos de Praga y simplemente es divertido tocar con ellos. Tocando en un quinteto, tengo más oportunidad de probar nuevos conceptos e ideas, así como trabajar más libremente con fraseo o tempo.

AM: ¿Con todas estas actuaciones, todavía tiene tiempo libre? ¿Qué le gusta hacer además de tocar el corno?

RB: Naturalmente, paso mucho de mi tiempo en la música, ¡pero eso no es todo! Mi otra gran pasión es por la cocina y todo lo que está conectado a ella. Me gusta comprar nuevas especias y utensilios de cocina, probar nuevas recetas ... También me interesan el fútbol y el hockey, por supuesto, aunque apenas encuentro tiempo para practicar estos deportes. ¡Juego al billar! Viajar también es divertido, especialmente a lugares que están más lejos, como París, Venecia (donde es especialmente hermoso durante el invierno), a Rusia o la República Eslovaca para recoger bayas o setas en los bosques. También me gusta leer, principalmente literatura estadounidense, por ejemplo, John Irving. Cuando voy en viajes o recorridos de larga distancia y no puedo dormir por la noche debido al cambio de horario, aprovecho el tiempo para leer y puede pasar que lea durante toda la noche.

AM: ¿Cómo se describiría a sí mismo como persona? Si no fuera cornista, ¿habría otra profesión que le interese?

RB: Claro, podría imaginarme como cocinero o gerente de un hotel. Sobre mí mismo, diría que generalmente tengo una actitud amistosa hacia los demás y soy leal a las personas. Sobre los demás, aprecio la honestidad y la espontaneidad, así como a las personas que trabajan para alcanzar sus objetivos.

AM: ¿Tiene la oportunidad de visitar su país de origen a menudo? ¿Cuál es la situación en la República Checa ahora en términos de las artes?

RB: Voy a casa a Praga regularmente. En realidad, me mudé allí hace aproximadamente medio año. La situación cultural allí es muy difícil en este momento. Muchos músicos buenos emigraron a Canadá y otros lugares al comienzo del régimen socialista. Los músicos profesionales tienen que trabajar mucho, pero ganan muy poco y a menudo tienen que tomar otro trabajo aparte para pagar sus gastos de subsistencia. En consecuencia, muchos de ellos se sienten frustrados y eso, a su vez, no contribuye mucho a la situación.

AM: En los siglos XVII y XVIII al menos, se consideraba que los cornistas checos y bávaros eran los mejores del mundo. Estoy pensando en Giovanni Punto (también conocido como Jan Vaclav Stich) como un ejemplo. ¿Sigue siendo apreciado el corno como parte de la tradición checa?

RB: Stich nació en un lugar a unas 30 kilómetros de mi ciudad natal. ¡Por supuesto, la gente está orgullosa de eso! Además, se dice que el área es un lugar mágico y especial. Sin embargo, no sé si esto tiene algún efecto en los cornistas.

AM: ¡Aparentemente sí! ¿Y sus planes futuros ahora? ¿Cuáles son sus metas en la vida?

RB: Bueno, primero tengo planeado construir una casa. Me imagino una casa de estilo inglés, hecha de ladrillos con grandes ventanas y persianas verdes y, en el interior, pisos de madera. Compré un terreno en las afueras de Praga, que incluye un pequeño lago y mucha naturaleza. En términos profesionales, quiero grabar unas 15 horas de música para preservar y documentar las piezas que me gustan, especialmente las escritas por compositores checos. También compongo y arreglo piezas yo mismo. Aun así, me gustaría terminar tocando el corno profesionalmente a la edad de treinta y cinco años y enfocarme en la dirección musical. Quizás formaré mi propia orquesta de cámara.

AM: Tanto el IHS como yo le deseamos buena suerte con sus esfuerzos futuros ¡y gracias por esta entrevista!


Assja Metzger recibió una licenciatura en música (corno) en la Universidad de DePaul en Chicago, con una especialización en estudios de teatro. Después de titularse, trabajó en el departamento de relaciones públicas de la Orquesta Sinfónica de Chicago, así como en una importante empresa de consultoría antes de regresar a su Alemania natal. Actualmente, es Directora de Administración Artística en la Orquesta de Cámara de Castillo Werneck y organiza conciertos en relación con su compañía de gestión de conciertos / artistas, Ars Amata. Además de estas actividades, trabaja como colaboradora independiente de una serie de periódicos y revistas locales.

“An Interview with Radek Baborak.” The Horn Call. Mayo de 2001

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