Nacido en 1940 en Copenhagen, Ib Lanzky-Otto fue cornista en la Filarmónica de Estocolmo en Suecia de 1958-2007. 

Por Ib Lanzky-Otto
(Traducido por Keith Eitzen y Jana Elizabeth Navarro Antuna)

Lectura para el noveno simposio de la Sociedad Internacional de Corno, 1977.

El título de esta pequeña charla puede tomarse de una forma provocativa; ¿No es un hermoso sonido exactamente lo que estamos buscando en el corno? Sin embargo, hago esta pregunta porque estoy convencido de que el sonido que producimos es el aspecto menos importante para obtener el mejor resultado, y no debe ser el enfoque de nuestros problemas ni nuestra concentración.

Con qué frecuencia no decimos: "¿Oh, qué sonido tan feo tiene él o ella? ¿Realmente nos referimos a eso? ¿No hay algo más que nos desagrada? Intenta analizar: ¿Quizás él o ella tiene un ataque duro o tosco? ¿Termina una frase bruscamente? ¿O infla cada nota"? Podría haber algo más que no he mencionado aquí. De todos modos, si se trata de alguna de estas características o cualquier otro tipo de error de ejecución, no tiene nada que ver con el sonido; es el tratamineto del sonido.

 

Si el sonido bonito es un elemento tan importante, mi cornista favorito no sería Dennis Brain.  Para mi gusto no tenía un sonido especialmente encantador, ciertamente no tenia lo llamado sonido "romántico" del corno. Otro cornista menos talentoso no hubiera tenido tanto éxito con ese sonido en particular. Ahora bien, ¿cuál es la diferencia entre un gran maestro y un músico menos brillante? Por supuesto, en el caso de Brain, la musicalidad: el flujo, la energía musical y el fraseo. Esa es una parte importante en el tratamiento del sonido. Sin embargo, los elementos más importantes de lo que estamos hablando aquí son:

  1. cómo comienza su tono
  2. cómo lo termina
  3. la flexibilidad
  4. el color - cambios: con esto me refiero a las posibilidades de variar el entrenamiento del sonido para cada momento específico
  5. el rango dinámico
  6. intensidad
  7. imaginación.

Si uno, como Dennis Brain, tiene todos estos elementos importantes, se ha alcanzado el nivel de “Capacidad Interpretativa”. Espero que esta palabra sea entendida. No puedo encontrar una mejor en español. En este nivel, el sonido se vuelve lo más importante, ¡al menos eso creo yo! ¿Por qué algunos cornistas no me emocionan cuando los escucho tocar, mientras que otros me fascinan, a pesar de los ideales de sonido tan diferentes? Entre ejecutantes como Tuckwell, Bujanovskij, Peter Damm, Gerd Seifert, Ifor James, Alan Civil y Hermann Baumann, todos tienen ideales de sonido muy diferentes, pero lo que los une es que todos tienen esta "capacidad interpretativa". Tienen la capacidad de hacer que su música suene interesante y viva, por así decirlo, para el oyente. No es necesario que se conformen a mi idea personal de cómo se debe tocar una pieza, para que sea una interpretación inspiradora y convincente.

¿Por qué hago una distinción entre el sonido y el entrenamiento del sonido? Por ejemplo, un mal ataque seguirá sonando como un ataque sucio y contribuirá a un sonido peor. Realmente no es un detalle sin importancia, aunque algunos de ustedes pueden pensarlo. Pero creo que muchas horas de estudio se han desperdiciado al tratar de crear un cierto sonido ideal, mientras que esas horas se podrían haber usado de manera más efectiva trabajando desde la base de nuestra "capacidad de sonido".

Permítanme comparar nuestra situación con la de los cantantes. Tienen un aparato vocal dado por la naturaleza, que ellos, lo quieran o no, no pueden cambiar mucho. Puede que ni siquiera les guste su propia voz, pero aun así tienen que aprender a aceptar su propia voz y a partir de ella trabajar. Es cierto que no tenemos en el corno esas grandes diferencias de sonido. Pero a nosotros también se nos otorgan ciertas cualidades físicas. Si pudiéramos aprender a trabajar con estas cualidades predeterminadas, y no pensar tanto en el sonido, sino en cómo trataremos nuestro sonido ya dado, pienso que se ganaría mucho.

Un cornista joven con un sonido grande y oscuro que quiere tocar como Dennis Brain cometerá un gran error si desperdicia su energía tratando de copiar el sonido de Brain: tiene diferente cavidad torácica, cavidad vocal, labios, etc. Lo que debe hacer, si desea sonar como Brain, es comportarse de la misma manera que Brain. Debe escuchar tantas grabaciones suyas como le sea posible y tratar de analizar exactamente qué es lo que está haciendo con su sonido que lo hace tan diferente de otros ejecutantes. Además, si hay algo que no le gusta, pregúntese a sí mismo: "¿Qué está haciendo Brain en esta cuestión que no me está gustando?" Haga su propia regla personal, que tocar corno no es una cuestión de un buen o mal sonido, es una cuestión de buen o mal tratamiento del sonido. Si lo hace, se dirige en una dirección mucho más fructífera, en lugar de buscar un sonido específico, que es lo menos importante en el resultado final.

Algunos de ustedes sabrán que se hizo un experimento, grabando tanto un sonido de clarinete como un sonido de violín. Después de cortar el ataque y el final del sonido de ambos instrumentos, sucedió algo extraño; las personas que participaron en la prueba no pudieron decir qué instrumento era el violín y cuál era el clarinete. Esta prueba indica que no es tan importante el tono en como percibimos el sonido. También explica el hecho de que un grupo de cornistas compuesto por ejecutantes con diferentes sonidos, aun puede parecer homogéneo si tocan de la misma manera utilizando los mismos ataques, por ejemplo.

Bueno, algunos de ustedes podrían decir: "Pero esto no puede ser cierto." Eso significa que toda la música se realizará con el mismo tipo de sonido. Mozart, por ejemplo, se tocará como Brahms, y Debussy como Beethoven. ¡Eso es ridículo! Déjeme responderle: sí, tiene razón, sería ridículo, si lo dijera en serio, ¡pero no lo hago! Mozart se tocará más ligero y más elegantemente que Brahms, Debussy debe ser más sutil que Beethoven. Pero, y este es un "pero" importante, esto no tiene nada que ver con el sonido. Tiene que ver con el tratamiento del sonido. Esto nos lleva a un pequeño aspecto de la capacidad interpretativa, la parte llamada "cambios de color" o la capacidad de variar el proceso del sonido para lo que se necesita en el momento. Esta habilidad es principalmente una cuestión de pensamiento psicológico. Dependiendo de qué pieza se toque, uno debe pensar más grande, pensar más brillante, pensar más elegantemente, pensar más pesado, y así sucesivamente. Al cambiar el sonido, no pienso en usar otra posición de mano u otra boquilla. Estas ayudas externas me parecen más artificiales y pueden hacer que su propio estilo se pierda por completo. Puede que no tenga razón al decir esto, pero así es como lo siento. Ciertamente, estas cosas siempre se pueden discutir y ¿quién debe decidir quién tiene la razón?

Yo mismo siempre he tratado de seguir esta regla: use tantos cambios de color como quiera. No toque todo de la misma manera. Use su imaginación, pero no traicione su propio estilo: su propio sonido de corno. ¡Su sonido es su alma!

“Is a Beautiful Horn Sound Really Of Any Importance.” The Horn Call.  abril de 1980

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